martes, 9 de junio de 2009


Dos dias despues


En un día como hoy, y tras la obligada reflexión de ayer, justo es felicitar al ganador de las elecciones en nuestra condición de militantes de Juventudes Socialistas, y también justo es preocuparse en nuestra condición de ciudadanos. Preocuparse porque Europa ha elegido virar a la derecha, ha decidido apoyar a aquellos cuyas políticas neoliberales han causado la mayor crisis en 80 años, a aquellos que pretenden convertir al trabajador en un robot o en un mulo de carga, aquellos para los que las clases bajas son una clase social importante porque les sirven de mano de obra barata, aquellos que piensan que los agricultores cobran demasiadas ayudas, aquellos que creen que la sanidad y la educación deben ser privadas... Teniendo en cuenta todo esto, no sólo nos recorre el cuerpo un sentimiento de preocupación sino uno, quizás mayor aún, de incomprensión.

¿Por qué? ¿Por qué los ciudadanos de a pie votan a quien no les defiende?

Desde el punto de vista de Cangas, donde hemos perdido (aunque en menor medida que en 2004), parece claro que ha sido clave la abstención, cercana al 70% y motivada, principalmente, por el desconocimiento de las decisiones que se toman en Europa, un desconocimiento causado, tal vez, por la falta de explicar el proyecto europeo puerta por puerta.

Lo que la mayoría de los que se han quedado en casa o votado al PP no saben, es que con ello, entre otras cosas, están apoyando la ampliación de la jornada laboral a 65 horas semanales, esto es, 10 horas de lunes a sábado y 5 horas el domingo. Además, aquellos que trabajen menos horas, sólo cobrarán horas extraordinarias a partir de las 65 mencionadas. Tampoco parece que hayan entendido el concepto de despido libre. Decenas de años de lucha, miles de muertos por el camino, todo ello para dotar a los trabajadores de derechos... y resulta que ahora estamos dispuestos a perderlos sin nada a cambio. Por si esto fuera poco, en un concejo eminentemente rural como el nuestro, va a escocer, y mucho, el recorte de las ayudas europeas a la ganadería. Según la derecha, y ya lo escribíamos hace unos días, los ganaderos y agricultores, tienen demasiadas ayudas. Ya me gustaría a mí verlos trabajando el campo, con sus manos, de sol a sombra, aunque solo fuera una semana, seguro que entonces no opinaban lo mismo.


En Asturias, los resultados han sido más que aceptables. Una victoria frente al PP, que teniendo en cuenta la situación de crisis actual, supone un apoyo al trabajo del ejecutivo regional. Quizás a este nivel sí supimos explicar mejor el programa y los proyectos que como socialistas queremos desarrollar en Europa.


En España, a pesar de la derrota, no ha sido tan abultada como a principio de campaña esperaba el PP. Y por mucho que quieran compararlo con unas elecciones generales, no tiene nada que ver. Esta vez no estaba en juego el apoyo ciudadano al PSOE, ni al Gobierno de Rodríguez Zapatero. Esta vez no se trataba de jugar sobre el apoyo político hacia otras fuerzas políticas. Si los ciudadanos españoles hubiesen querido llevar a cabo un voto de castigo al Gobierno, hubieran ido en masa a votar el pasado domingo; pero no fue así.


Finalmente, en el conjunto de la Unión los resultados han sido desastrosos. Andarse con medias tintas y decir que no son todo lo buenos que desearíamos es quedarse demasiado cortos. Un parlamento ampliamente dominado por la derecha no es, ni mucho menos, lo que más va a ayudar al futuro de Europa, y menos aún, dada la subida de la extrema derecha, mucho más preocupante aún. Pero es lo que se ha votado.


De todas formas, vista la baja participación, sería hipócrita culpar sólo de ello a los ciudadanos, algo habremos hecho mal a la hora de difundir nuestro programa y a la hora de hacer que la población sienta Europa como algo propio y cercano.

Para unos y para otros, el tiempo de reflexión ha comenzado.



Graficos: El Pais

No hay comentarios:

Publicar un comentario