lunes, 22 de marzo de 2010


Obama gana el pulso

“Dotar a los ciudadanos del derecho a una asistencia sanitaria, en realidad, si fue un utopía socialista, pero hoy es un aspecto básico de una sociedad decente” Congresista Devin Nunes, California

Estados Unidos ha aprobado esta madrugada una histórica reforma de la sanidad, precedida de meses de un debate encendido. Disfrutar de una sanidad pública para todos los ciudadanos, algo que aquí parece normal, en EEUU es una excepción que comenzarán a gozar desde hoy. Ted Kennedy estará orgulloso allí donde esté.

Dadas las enormes dificultades por las que ha pasado, y que buena parte de la credibilidad del Presidente estaba en juego, es una buena noticia para todos que se haya aprobado. No es una reforma que nos vaya a afectar mucho, pero si que permite a Obama continuar con su política de cambio, y eso si que puede afectarnos para bien, sobre todo si mantiene sus planes de regulación de la banca y de paz en Oriente Medio. Tanto un tema como el otro son fundamentales para los europeos. Es inadmisible que continuemos manteniendo este sistema, en el que unos pocos juegan con el dinero de la mayoría sin ninguna consecuencia, a pesar de que el juego acaba en tragedia una y otra vez para muchos ciudadanos. E igual de inadmisible es que en pleno siglo XXI no seamos capaces de alcanzar la paz en una zona tan cercana como Israel y Palestina.



Si la reforma sanitaria sirve de impulso a Obama será una gran noticia para todos, sino, será un momento histórico para los EEUU. En todo caso, debemos alegrarnos porque 35 millones de personas vayan a tener derecho a una cobertura sanitaria digna, porque, en el fondo, ver a las personas queridas sanas, es lo que todos deseamos, sea cual sea nuestra nacionalidad, nuestra raza o nuestras ideas.


viernes, 22 de enero de 2010


Haití: Catástrofe y reacciones

La primera vez que pude comprobar la pobreza de Haití fue hace unos años, cuando el guía de nuestro viaje de estudios a República Dominicana, nos informó de que las plantaciones de caña de azúcar que estábamos viendo, eran recogidas por haitianos. “¿Cómo por haitianos? ¿Por qué no las recogen los de aquí?” dijimos inmediatamente. No podíamos creernos que con la miseria que había a nuestro alrededor, el trabajo duro aún lo hicieran otros. ¿Cual era entonces la situación de Haití? Pues peor, mucho peor. Principalmente por dos motivos: la esquilmación de los recursos naturales y la violencia y el descontrol que impiden que los sectores industriales y de servicios -especialmente el turismo que sí es un negocio floreciente en su vecino del este- puedan desarrollarse. Esto es lógico, nadie invierte dinero en un país “problemático”.

Aproximadamente, un 75% de la población depende de la agricultura, organizada en pequeñas explotaciones que solo permiten la subsistencia debido al empobrecimiento del suelo. Peor incluso que los suelos pedregosos dominicanos que me hicieron pensar en como era posible que aquellas vacas sobrevivieran. Esta dramática situación tiene su origen en la sobreexplotación y la erosión del terreno, consecuencia de una descontrolada deforestación que ha llevado la superficie arbolada de Haití a menos del 2%.

Una vez comentados los motivos principales, vamos a intentar poner la pobreza en datos aunque realmente para apreciarla de verdad solo hay una solución: verla. Haití tiene una renta per cápita de 772 dólares -poco más de 2 dólares diarios-, lo que lo convierte, no solo en el país más pobre de todo el continente americano, sino en uno de los más desfavorecidos del mundo. El 55% de su población vive bajo el umbral de pobreza -menos de 1.25$ al día-. Por otra parte, los indicadores sociales también colocan a Haití en los puestos más bajos del planeta. Por poner un ejemplo, están en el puesto 150 de 177 en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, situados entre Papua Nueva Guinea y Sudan, muy lejos de sus predecesores en el continente americano -Nicaragua y Guatemala- y por detrás de países como Kenia o Yemen.

Y ahora una sucesión de datos estremecedores:

  • El 90% de los niños del Haití sufren de enfermedades hídricas y de parásitos intestinales. Esto se debe a que el 42% de la población no tiene agua potable.
  • Los casos de tuberculosis son de diez veces más alto que el promedio del resto de América Latina.
  • El número estimado de personas que viven con VIH es de 120.000
  • El número estimado de niños (0 a 14 años) que viven con VIH es de 6.800
  • Todos los niños vacunados del país, sea la enfermedad que sea, lo son gracias a la ayuda extranjera.
  • La cantidad estimada de huérfanos entre 0 y 17 años es de 380.000
  • La esperanza de vida al nacer es de 61 años
  • La tasa total de alfabetización de adultos es del 62 %
  • Alrededor de un 60% de los hogares rurales sufren una inseguridad alimentaria crónica, y un 20% son extremadamente vulnerables. Se calcula que un 32% de los hogares en las zonas urbanas sufren inseguridad alimentaria de manera cotidiana, y un 26% sufre esta inseguridad de manera frecuente.

Leo estos datos y no puedo evitar pensar en las palabras del obispo Munilla cuando dijo que nuestra pobreza espiritual es un mal mayor que la tragedia de Haití. La verdad, creo que la suya sí. Porque en Haití al menos tienen esperanza, pero la pobreza espiritual del señor Obispo de San Sebastián, no tiene remedio. Eso sí, que no nos compare al resto de españoles con él. Puede que no cumplamos sus exquisitos preceptos morales, pero nuestro espíritu no está tan podrido como el suyo. Y que tampoco se preocupe por decirnos que no vayamos a la iglesia a comulgar si apoyamos la Ley del Aborto, principalmente porque aún siendo creyentes no es necesario acercarse a personas como él para poder rezar. Solo hay que seguir San Mateo 6, 5-6: “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”

El párrafo anterior, para los que no se hayan dado cuenta, es una forma sutil de decirle al Obispo que se vaya a recoger amapolas al campo. Ni necesitamos de sus consejos, ni nos importa lo que opine. Hay un dicho que me viene a la cabeza cada vez que alguno de estos iluminados sale a decir una de las suyas: “No temo a los dioses, sólo temo a aquellos que afirman hablar en su nombre.”

Una vez dicho esto, volvemos a lo realmente importante. Ha pasado ya una semana desde el terremoto y el drama en Haití se multiplica hasta convertir esta zona de la isla de La Española en el infierno del planeta. El miércoles, una réplica más intensa de lo habitual, se encargó de tirar lo poco que quedaba en pie. Así pues, Haití es un país olvidado que, si ahora precisa nuestra ayuda urgente, necesita que en el futuro la comunidad internacional no lo olvide, necesita los medios para valerse por si mismo, porque sino, los datos mostrados unos párrafos más arriba, serán infinitamente peores.


Los que quieran más datos | Unicef
Imagen | Los Calvitos

lunes, 18 de enero de 2010


Ayuda para Haití


Para todos aquellos que deseéis ayudar, dejamos los 2 números de cuenta que ha habilitado Solidaridad Internacional para poder realizar donaciones. Además, estamos elaborando una campaña de recogida de dinero propia de JSA, en colaboración con ellos, y a lo largo de esta semana daremos cumplida información.

La situación es realmente dramática. Si ya de por si Haití era el país más pobre de América, os podeis imaginar como están ahora que prácticamente no hay nada en pie. Es necesaria toda la ayuda posible.



Las cuentas son:

Banco Santander
Titular: Solidaridad Internacional
Cuenta nº 0049-0001-54-2210042242


Caja Madrid
Titular: Solidaridad Internacional
Cuenta nº 2038-1001-37-6000888882




Nota: A lo largo de esta semana, intentaremos dar nuestra opinión sobre la tragedia y las distintas reacciones que se han producido desde ella. Sentimos no haber podido hacerlo antes, pero entre los examenes y el Comité Regional de JSA celebrado el sábado pasado en Pola de Laviana nos ha sido imposible.

Foto: The Big Picture (Algunas de ellas son un poco duras)

viernes, 27 de noviembre de 2009


Corrupción y amig@s

Soy el primero al que no le gustan las entradas largas, pero hay ocasiones en las que no se pueden introducir todos los matices con un par de frases bonitas. Ahí va una de ellas...

La corrupción causa desapego y hastío en la ciudadanía, principalmente porque no la tenemos asumida. España no es un país en el que la corrupción esté instalada en la sociedad -como podría ser México-. Aquí no se soborna a diario para cualquier nimiedad, vivimos el día a día sin convivir con la corrupción directamente, lo que nos lleva a percibir que está solo instalada en las élites políticas y económicas. Esto, como es normal, causa un desasosiego enorme. Los que deberían defender los intereses del pueblo son los primeros en traicionarlo, lo que nos conduce a un punto sumamente peligroso: que los ciudadanos piensen que ser honrado es sinónimo de ser tonto -muchos ya lo piensan- y se dediquen a seguir ese ejemplo, sumiendo al conjunto del país en un clima creciente de corrupción. Si bien es cierto que los diputados y los senadores -ambos grupos sin poder ejecutivo- están de momento libres de toda duda, la sensación de que la corrupción se extiende como la peste por los ayuntamientos y algunas comunidades autónomas es inevitable. La palabra clave en todo esto es urbanismo. Las operaciones urbanísticas, bastante sencillas sobre el papel, pueden dar beneficios inmensos. No hace falta decir que para muchos la tentación de un enriquecimiento rápido es irresistible y caen como las moscas en la miel. Solo los muy honrados sobreviven. No es mera casualidad que la mayoría de los núcleos de corrupción estén en zonas de litoral con un crecimiento desorbitado. Pocos controles y mucha actividad. Ese es el caldo de cultivo para este tipo de operaciones.

Hablar de que los corruptos son de un partido u otro, es un sinsentido. No tiene nada que ver con el partido al que pertenezcan ni mucho menos, corruptos los hay en todas partes, básicamente porque creo que todos estamos de acuerdo en que algunos entran en un partido político no por sus ideas -que muchas veces son hasta contrarias- sino por lo que puedan obtener. Se arriman al sol que más calienta, aunque su ideología sea completamente opuesta, en busca de poder y riqueza. Y quién no quiera reconocer que en su partido hay corruptos es que o está ciego o no quiere ver o tiene la cara demasiado cerca del culo de alguien como para ver la realidad. En todos los partidos los hay, en todos. Que nadie piense como Aznar cuando dijo: “El PP es incompatible con la corrupción”. Creo que no es tan tonto como para pensar que eso era cierto, por lo que asumo que estaba mintiendo descaradamente. Y ese es el segundo caballo de batalla en la honestidad política: la mentira. Todos estamos acostumbrados a que los políticos mientan para conseguir sus objetivos. Todos podemos aceptar y asumir que nos oculten datos -hay ocasiones en que algunas cosas no se pueden decir-, lo que no se puede tolerar es la mentira indiscriminada. Dicho en palabras del escritor Angel Ganivet: “La sinceridad no obliga a decirlo todo, sino a que lo que se diga sea lo que se piense."

Por desgracia, parece que ser ciudadano en este país supone estar desengañado por todo, no protestar por nada y apoyar a los tuyos aunque sean peores que Satanás. Y no, no debe ser así, no puede ser así. Ver a los militantes de un partido apoyando a un alcalde corrupto como ocurrió hace unos meses con uno de los implicados en la operación Gürtel es, dicho castizamente, “para mear y no echar gota”. Los ciudadanos no pueden hacer eso. Los partidos no pueden permitirlo. Aunque igual estamos yendo demasiado rápido. Primero, estaría bien que no buscáramos una gran conspiración de fiscales, policías y jueces cada vez que detienen a alguien. Porque eso nada tiene que ver con la presunción de inocencia. Porque se están legitimando de una manera descarada los comportamientos corruptos. Porque se está minando la credibilidad de las instituciones, que es básica en un estado democrático. Por desgracia, el PP nos tiene acostumbrados a este tipo de barbaridades por boca de la Sra. De Cospedal e incluso mucha gente vitorea este comportamiento absolutamente vil y rastrero. Es inaceptable que se ataque a aquellos que persiguen a los corruptos. Y eso es válido para todos los partidos políticos, sean del signo que sean y defiendan los colores que defiendan. Ver como algunos usan indiscriminadamente el “tú más” cada vez que alguien les acusa de algo me revuelve las tripas. ¿Tú más? ¿Sirve de algo que otro sea más pobre si te estás muriendo de hambre? ¿Sirve de algo que otro sea más tonto sino sabes escribir tu nombre? Por favor, seamos claros, el “tu más” servía en las típicas discusiones que teníamos en el colegio con 6 o 7 años, pero no sirve para personas adultas -al menos físicamente lo son-.

Todos nos preguntamos, ¿como combatir este tipo de política? Escribía sobre la corrupción, hace unos días, Adrián Barbón -alcalde de Laviana- en su blog: “¿Qué hacer ante tanta locura? Sólo queda un camino: extremar los controles. Hacerlos más estrictos. No puede ser muy difícil controlar el patrimonio y el dinero de los que nos dedicamos a la Política. Los políticos deberíamos de tener controlado completamente nuestro patrimonio, saber si hay incrementos, de dónde vienen esos incrementos. Sería la mejor manera de evitar tentaciones extrañas.“

Y estamos totalmente de acuerdo con él. El control absoluto del patrimonio de los políticos serviría muchas veces como elemento disuasorio y muchas otras como elemento informativo. La ciudadanía tiene derecho a que sus representantes -los políticos son sólo eso- les rindan cuentas, no solo de su trabajo sino también de su sueldo, de cuanto les están costando. Porque para todo político debería ser prioritario que aquellos a los que representa confíen en él, que nadie dude de su buena voluntad, de su honestidad en el trabajo, de sus ganas por mejorar la sociedad. Lamentablemente, eso no es así en la mayoría de los casos. Muchísimos son los políticos honrados en este país, la inmensa mayoría me atrevo a decir, pero pocos son los que hacen un ejercicio exhaustivo de transparencia en busca de esa confianza ciudadana. Si en otros países como Noruega informan de todo su patrimonio y sus ganancias, ¿por qué no aquí? ¿por qué nos gusta tanto copiar modelos en otros temas y no en este? Transparencia total. Transparencia ya.

Directamente relacionado con esto, decir que los ciudadanos debemos ser mucho más exigentes y críticos, algo que, por desgracia, rara vez ocurre. ¿Por qué? Quizá, como dice el maestro Sádaba en su último libro, la respuesta esté en lo que el filósofo Flew, tomando prestada la expresión de Orwell, llamó “double thinking”. Es como si el individuo se escindiera esquizofrénicamente. Por un lado es racional, y por el otro, acepta sin ningún sentido crítico todo lo que le ofrecen. Al fin y al cabo, los políticos están para proporcionar felicidad a los ciudadanos. No exigirles, no criticarlos, es, en el fondo, incomprensible. Tanto o más como la actitud de muchos miembros de los partidos, que se callan las críticas por miedo a quedar mal, a no progresar en la jerarquía, obviando sus ideales de manera sistemática en busca de hacer carrera. Sin crítica, ya sea interna o externa, de enemigos, amigos o propia, es imposible progresar en cualquier ámbito de la vida. En cualquiera. Ya lo dice el refrán: “quien bien te quiere, te hará llorar”. Si no sabes lo que falla, ¿como vas a solucionarlo? Y pensar que nada falla es estúpido. Siempre se puede mejorar. Siempre. Y esa mejora, el perfeccionamiento, pasa por la crítica.

El objetivo de un político debe de ser siempre la excelencia, y quién la busque no puede centrarse tan sólo en cumplir bien su trabajo, tiene que aspirar a los ideales mencionados. Suena utópico, lo se, pero sinceramente, creo que una utopía es la realidad de un futuro lejano recogida en la mente de un visionario del presente. Muchas utopías del pasado son hoy en día realidades porque alguien creyó en ellas y dedicó sus esfuerzos a llevarlas a cabo.

Honradez, sinceridad y transparencia. Esos son los pilares. Para mí, además, una obsesión. Luchemos por ellos. El silencio no sirve. Esconderse no sirve. Sólo dar la cara. Y tú, ¿qué opinas?

martes, 27 de octubre de 2009


La Casa de Cultura

Un nuevo equipamiento cultural abre sus puertas a la ciudadanía canguesa a partir de hoy a las 18:00, cuando el Presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, inaugura el nuevo edificio.

La Casa de Cultura de Cangas del Narcea ha de servir, sin duda, como lugar de almacenamiento y producción de cultura. Por un lado, los servicios de biblioteca municipal, sala de estudio o la Oficina de Información Joven pasarán a ocupar estas nuevas dependencias. Sin embargo, afortunadamente, el concepto sobre el que se desarrolló la construcción de la funcionalidad de este nuevo enclave va más allá. La producción de cultura por parte de los y las jóvenes cangueses ha de ser lo que mueva el eje de este nuevo servicio, con producción musical y artístico-plástica. Un lugar que ha de servir como punto de encuentro para el tejido asociativo juvenil, de manera que sirva como un nodo a la juventud canguesa para tejer colaboraciones. En definitiva, un nuevo rincón que cambie las pautas de actividades creadas por impulso y de manera individual por cada colectivo, y nos convierta en ejemplo de trabajo en equipo.

Pero la vida cultural de un municipio no cambia sólo con una nueva instalación. El Ayuntamiento de Cangas del Narcea debe hacer, ahora sí, un fuerte esfuerzo inversor en el ámbito del asociacionismo juvenil. Las subvenciones municipales para la organización de actividades a favor de las asociaciones juveniles son escasas, sobre todo porque cojea en muchos aspectos, como la falta total de voluntad de contribuir al gasto de funcionamiento interno de estas. Pero sobre todo, falta una política real en cuanto a ocio alternativo o empleo joven en nuestro municipio.

Quién sabe, tal vez a través de nuestra Casa de Cultura, el siguiente Dalí o Picasso resida en estas montañas.